La semana pasada, partimos toda la tarde, a pasar un día de campo a la casa de Fernando (amigo chileno casado con Olguita, colombiana) en La Calera.
El lugar maravilloso, la distancia es como de La Dehesa a Providencia, y es verdaderamente salir de la ciudad, en un segundo uno está en pleno campo, cerros verdes, maravilloso.
Después de harto tiempo en plena ciudad, Fernando y Olguita se trasladaron, y ahora están convertidos en unos verdaderos ermitaños, pero es que en esas condiciones cualquiera!!! Nosotros entramos a la casa y no queríamos salir más.
Fernando nos pasó a buscar, pero se demoró un poco porque tuvo problemas con la alarma del auto. Para amenizar la espera, nos pusimos el mp3 y bailábamos en la calle al ritmo de la música.
miércoles, octubre 04, 2006
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